Principio 4: Comienza por las cosas más sencillas
Mírala a los ojos por más tiempo del que solías hacerlo y procura que las conversaciones giren más en torno a ella. Pasa más tiempo intentando hacerla reír de modo que la compañía mutua se vea beneficiada. Ella debe pensar que lo puede pasar bien contigo; verdaderamente bien, y sin la necesidad de terceros.

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