Epílogo: Cómo amigo sí, como amante... ¡también!
De eso se trata. Estos pasos no son más que un simple precalentamiento. Seguirlos hará que ella vuelva a pensar en tu amistad y se abra a la posibilidad de algo más. Así conseguirás llegar a los límites de la “Dimensión de la Amistad”, aunque dependerá en gran parte de ti poder atravesarlos.
Tarde o temprano, como en todas las aventuras románticas, tendrás que efectuar tu movimiento... posiblemente ése que debieras haber hecho cuando la conociste.

Enviar un comentario nuevo