Principio 6: Rompe la barrera de contacto.
Genera un mayor flirteo físico. De hecho, es posible que hayas roto la barrera de contacto físico sin darte cuenta de ello —al tocar su brazo, al darle la mano para ayudarla a subir una pendiente, al ofrecerle un masaje cuando te dijera que le le dolía la espalda la estaba aquejando, etcétera—.
En cualquier caso, no vendrá mal algo de contacto planificado. La clave es tocarla con el objetivo de producir pensamientos positivos en ella. Toca su brazo durante una conversación, ofrécele un masaje reparador en la espalda cuando te diga que se encuentra contracturada, sácale con docilidad algo que se le ha quedado en el pelo, etcétera. Se trata de crear un aire de intimidad casi inconsciente, que luego ella desee y añore cuando te vea y aún más cuando no te vea.

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